Acapulco, Brillante Perla del Pacífico Mexicano

Situado en el hermoso estado de Guerrero, en pleno suroeste mexicano, Acapulco ha sido desde los cincuenta, destino turístico obligado para viajeros de todo el mundo. Su fama mundial se debe, en gran parte, a que numerosas estrellas internacionales del cine y de la música, han hecho de este puerto su lugar de descanso.

Esbeltas palmeras, atardeceres increíbles, playas extensas y una de las bahías más hermosas del mundo son suficientes razones para planear un viaje a Acapulco. Si no lo había pensado, tome nota: Acapulco sigue siendo el puerto más cosmopolita del Pacífico sur y uno de los más visitados.

Además de sus populares playas como Caleta, la Condesa, Puerto Marqués y Hornos, en Acapulco hay costa casi inexplorada como Barra Vieja o tempestuosas olas como las de Pie de la Cuesta y Revolcadero, donde se pueden observar las que, quizá, sean las puestas de sol más bellas del Pacífico.

Pero Acapulco es más que un balneario; en la cercana laguna de Coyuca se puede esquiar con toda tranquilidad o, en mar abierto, practicar deportes acuáticos como el catamarán, surf y windsur. En las playas se rentan motos acuáticas y hay paseos en paracaídas para gozar de la espectacular vista de la bahía de Acapulco.

Contrastando con sus apacibles playas, Acapulco ofrece la vida nocturna más intensa del Pacífico: bares, discotecas, restaurantes. La fiesta nunca termina en Acapulco. A lo largo del año, se celebran en el puerto concursos de belleza, torneos de tenis, pesca deportiva y golf de talla internacional así como festivales musicales y culturales.

Los hoteles de Acapulco ofrecen atractivos paquetes y tiempos compartidos a turistas de todo el mundo; también hay descuentos en ciertas temporadas del año y la gran mayoría de los hoteles de tres y cuatro estrellas ofrecen habitaciones de hotel para parejas o familias en los que dos menores tienen hospedaje gratuito en la misma habitación que sus padres.

Disfrutar en Acapulco del espectáculo de la Quebrada, donde hábiles clavadistas parecen retar a la naturaleza o buscar emociones más extremas recorriendo los rápidos del Río Papagayo son actividades que también se pueden realizar en este paraíso mexicano, lo mismo que bucear cerca de la isla de Roqueta.

Acapulco también es historia y para conocerla hay que visitar el recién inaugurado Museo Histórico, situado en el fuerte de San Diego, mismo que resguardaba al puerto de Acapulco de los ataques de piratas tan famosos como Sir Francis Drake. Los piratas ya no llegan hasta sus costas, pero embarcaciones de todo el mundo siguen llegando a sus bahías: El puerto de Acapulco cuenta con un yatch club con todos los servicios y una marina internacional con playas, condominios y piscinas.

Acapulco está a sólo unas cuantas horas, en avión, de las principales ciudades de los EEUU. El costo de los vuelos no sobrepasa los 150 dólares, lo que hace del puerto un destino cómodo y accesible. Pero no sólo se puede llegar por avión, también se puede arribar tomando la moderna autopista del sol, que separa Acapulco de la ciudad de México por apenas tres o cuatro horas de viaje. También hay cruceros: Acapulco recibe más de cien al año, algunos con dirección al canal de Panamá y muchos de ellos parten de Los Ángeles.

Para lo amantes del ecoturismo, las lagunas de Coyuca y Tres palos guardan gran riqueza en flora y fauna, además, en Acapulco se encuentra El Veladero, parque con especies endémicas en peligro de extinción; siguiendo cómodos andadores, se puede tener acceso a estos extraordinarios lugares y observar a numerosas especies de aves. En Acapulco, también se encuentra una de las zonas de protección a las tortugas marinas, más importantes del país. Participar en la liberación de tortugas, entre octubre y enero, resulta una experiencia imborrable, sobre todo para los niños, contribuyendo a crearles conciencia ambiental.

Playas, deportes, cultura... y compras: cinco mercados de artesanías e innumerables plazas comerciales con tiendas de los diseñadores más exclusivos, son un buen modo de cerrar con broche de oro la visita a Acapulco, puerto moderno y tradicional en el que vacacionar se vuelve un merecido privilegio. Todo el año brilla el sol sobre Acapulco, la perla del Pacífico.