Curazao, una isla con el corazón en el Caribe con fabulosas playas

Curazao es la mayor isla de las que conforman las Antillas neerlandesas, el dulce corazón isleño del Caribe, porque eso es lo que significa su nombre... corazón la han llamado los españoles que tocaron sus costas, los portugueses que llegaron después le dieron el mismo nombre en su idioma: Curazao... o como la llaman ahora los holandeses Dushi Korsou "dulce corazón" y que si algo se puede decir de Curazao es que efectivamente tiene un gran corazón, tal vez por eso es uno de los destinos de playa más buscados por las parejas de luna de miel.

Belleza antillana siempre de fiesta

Curazao es una de las reinas de belleza del Caribe. Con uno de los carnavales más coloridos y grandes del Caribe, Curazao parece estar de fiesta todo el año. Durante el carnaval, dos grandes desfilen inician y terminan la celebración, la fiesta toma las calles y los turistas disfrutan de la fiesta tanto o más que los habitantes de la isla. Si se quiere ser espectador, hay que llegar temprano para conseguir un buen lugar o mejor aún, si aprovecha la oportunidad de bailar con las alegres comparsas hará de su estancia en Curazao, un recuerdo inolvidable.

El resto del año, sin embargo, Curazao no pierde su actividad ni su oferta de diversión para el turista internacional. La capital de Curazao es el hermoso puerto de Willemstad que ha sido declarado parte del patrimonio de la humanidad, por todo ello, Curazao es una isla que vale la pena visitarse.

Curazao, isla con corazón musical

En Curazao la música suena en todas partes y a todas horas. Como buenos caribeños, los habitantes llevan el ritmo en la sangre. Los ritmos que se pueden escuchar mientras se degusta una deliciosa cena en algún buen restaurante local van desde el Tambú (conocido como el "blues caribeño") el seú, el capylpso, el regaee y hasta el movido cha-cha-cha en el que se incorpora el idioma nativo y la vasta herencia africana de la alegre Curazao.

La cocina de Curazao, sabor y cultura

Comer en Curazao es degustar el producto de cientos de años de cultura y de la mezcla étnica de sabores de más o menos cincuenta orígenes diferentes. Sabores especiados, pescados y mariscos, pastas y arroz, toques perfumados y picantes que invitan a los visitantes a la isla viajar por Curazao a través de sus sabores. Entre los platillos que hay que probar, el turista no debe perderse el Nasi goreng , la Erwten soep, los Bami y Saté. Para paladares más aventureros hay platillos hechos con carne de iguana y otros donde dulces frutas le prestan su sabor a carnes de gusto fuerte. También hay queso relleno y deliciosos postres hechos de frutas tropicales.

Curazao, isla bañada por el Caribe

A Curazao se llega a disfrutar de sus templadas aguas, pero no sólo hay mar y playa en esta bella isla. En Curazao se puede practicar, como en casi todas las Antillas, deportes como el snorquelismo o el buceo, participar en regatas con veleros, pero también se pueden explorar lugares de gran belleza como las grutas Hato o la granja piscícola de Marco, donde podrá pescar su propia tilapia para el almuerzo. También se pueden ir sus hermosos parques nacionales, donde el verdor de Curazao se funde con el azul del Caribe.

Hay acuarios para observar la vida submarina o paseos en semisubmarinos para gozar de las bellezas de la isla bajo agua. También se puede visitar Curaloe Ecocity, una de las plantaciones más grandes del mundo de la benéfica aloe vera. O si prefiere recorrer la capital a bordo de un pintoresco tren, puede hacerlo para luego visitar la granja de avestruces más grande del Caribe.

Curazao ofrece esto y más a los visitantes que vienen a disfrutarla. Con vuelos internacionales que la conectan con los países del área y un sistema de transporte local muy completo, Curazao abre su corazón al turista.